URHÜTTE. Una nave industrial es sencilla. Funcional. Económica. Un tejado a dos aguas es sencillo. Característico. Típico del lugar. Pero no nos lo ponemos tan fácil. El edificio se ha separado del suelo. Flota. Está atravesado por volúmenes cúbicos. Se vuelve transparente. Si alguien dice: «Quiero saber exactamente qué ocurre ahí dentro», nosotros respondemos: «Es posible». Llamémoslo transparencia.