PODER PROTECTOR. Hay ciertas cosas que merecen una protección especial. Entre ellas se encuentran las tradiciones, los edificios o los datos. El edificio W23 del aeropuerto de Zúrich es el envoltorio de esa misión: una capa protectora para la energía y las tecnologías de la información. En su interior se alojan generadores diésel y el centro de datos. En el exterior, los paneles de madera laminada impregnados a presión forman un escudo protector que va cambiando con el paso del tiempo. El edificio constituye un contrapunto al cuerpo de bomberos vecino, cuya junta horizontal integra.