Komorebi. En japonés, «la luz que se filtra a través de las hojas». Un leitmotiv, no una etiqueta. Un proyecto que no aglomera, sino que filtra. Que no maximiza, sino que enfoca. Un edificio de viviendas en Zumikon. Ocho viviendas. Ubicado en un entorno tranquilo. Organizado con claridad. Preciso en los detalles. Alto nivel de acabado sin ostentación. Las normas y los costes como marco, no como motor. ¿El objetivo? Ambiente en lugar de actitud.