En este lugar tan variado, todos tienen los mismos derechos y obligaciones: el sol diplomático y la sombra tranquilizadora, el bosque venerable y la carretera cantonal que pasa justo al lado. La diversidad del lugar se refleja en la distribución democrática del edificio. Cada vivienda cuenta con la misma proporción de luz, fachada y orientación. La sucesión concéntrica de plazas es apta para el gobierno, y la variedad de las viviendas define el proyecto. La fachada se centra sobre todo en lo esencial, pero respalda de forma claramente reconocible el proyecto.